Historia General del Pueblo Dominicano Tomo I

Otros sectores productivos y económicos 426 Aunque en Santo Domingo operaban varias compañías comerciales, unas especializadas en el género textil y otras en alimentos básicos, como la harina o el vino, en general los productos europeos llegaban a cuentagotas y a precios muy elevados. Por ejemplo, en 1588 se afirmaba que los productos europeos se vendían en Santo Domingo entre cuatro y seis veces más caros que en Sevilla. 3 Como tendremos ocasión de analizar, ello dio lugar a un cre- ciente contrabando, en el que estuvieron implicadas las propias autoridades, las mismas que en teoría debían perseguirlo. 4 Sin embargo, a veces se transmite la errónea impresión de que la econo- mía se mantuvo casi exclusivamente, primero de la minería y luego de las plantaciones de caña de azúcar, así como de su transformación y comercia- lización. Pero este esquema no es más que una simplificación de la realidad, razón por la cual se hace necesario desmentir tal grado de especialización. Conviene insistir que se idearon muchísimas alternativas para diversificar la economía, algunas de las cuales resultaron exitosas al menos durante un tiempo y otras acabaron en un rotundo fracaso. A la economía contribuía un buen número de actividades que aportaban riqueza en mayor o en menor grado. Entre las propias del sector primario des- tacaban la producción de una amplia gama de derivados agropecuarios, desde las pesquerías de tortugas para comercializar el carey, hasta los cueros, plantas medicinales –como la cañafístula o el jengibre– y tintóreas –como el palo de brasil–. En el sector secundario encontramos un buen número de artesanos y constructores, así como productores de azúcar y personas especializadas en ac- tividades extractivas, no solo de oro sino también de larimar –entonces llamada piedra azul–. Y finalmente, dentro del sector terciario, hemos de destacar otros sectores productivos, desde los funcionarios de la administración a sanitarios –médicos, cirujanos, boticarios, barberos, etc.–, comerciantes y religiosos que prestaban –o debían prestar– servicios espirituales a la ciudadanía. A lo largo del siglo xvi se exportaron más de una decena de productos, de los que al menos siete tuvieron un carácter destacado en la economía local: azúcar, cuero, jengi- bre, cañafístula, palo de brasil, bálsamo y larimar, por este orden. L a explotación minera Como ya hemos afirmado, el llamado ciclo del oro se dio por acabado prácticamente en la segunda década del siglo xvi , cuando la producción

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